martes, 24 de enero de 2012

Quién nos pone la pierna encima...

Querido Umpa Lumpa,

La cantiiiidaaaaaaaaad de cosas que tengo que contarte es inversamente proporcional al tiempo que dispongo para hacerlo. En la fábrica de hipocondríacos se están empeñando  con todas sus ganas en amargarnos la existencia.

Así que me limito a escribirte una brevíiisima nota para que sepas que sí, que te observo, que me doy cuenta de todo. Que soy consciente de tu ñoñismo y de las causas del mismo. Que a muchas de las cosas que han pasado esta semana pasada les hace falta una laaarga explicación. Pero que la explicación, las anécdotas y su largo etcétera llegarán a su tiempo.

Mientras tanto... yo me centro en leer miles de millones de documentos, mezclando ambliopías, con traqueotomías e indicaciones quirúrgicas de afecciones-extrañas-con-nombres-propios-impronunciables.

Y mientras tanto... ¿qué haces tú?

1- Pisarme el teclado del ordenador (así me cuesta un mundo encontrar dónde están las tildes... o los paréntesis, o las interrogaciones...) De modo que si usase ahora mismo las teclas que siempre, te podría saludar de la siguiente manera: ¨hola Umpa Lumpaª, ¨cçomo estças hoy+

¿Qué trunca nuestros planes?
2-Mirar por la ventana de la infravivienda para contar ladrillos (siempre que te dejen) porque hoy... ¡te han truncado los planes! Deberías de poner una reclamación... ¿cómo es posible que no te dejen nunca terminar de contar ladrillos? En fin... a mí también me han fastidiado un poco la mañana... (ahí te dejo las fotos de la causa del percance...)

3-Ñoñear

4-Domir (raro, raro raro...)

5-Armarla... pero no mucho (... pssss, estás en fase depresiva, supongo...)

6-Darle motivos al cachorro de espécimen humano de la casa de al lado para seguir imitando el maullido del gato (mira que te he dicho que no te asomes cuando haga eso... que  si no, no para... pero tú... ERRE... y no, muchas luces no tiene el pobre...) Ahora que se le había pasado la moda de tocar "Titanic" con la flauta me viene con una banda sonora que tengo más que escuchada... "MIAUUUUU, MIAUUUU, MIAAAUUU". Un pesao, Umpitas...

La máquina malvada

Sin más, Umpa. Así de breve es todo... y más que nada para que sepas que me sigo acordando de ti. Quizás, algún día, cuando nos dejen en paz... cuando nos quite la pierna de encima la fábrica de hipocondríacos y las inoportunas "obras" (o lo que sean) que se han instalado en frente de tu ventana, lleguemos a ser... felices
Aunque para entonces, ya la estarás armando de nuevo, y la felicidad plena  reinará sólo bajo tu disfraz.

Hasta...


 ...que pueda.

Dulces caricias




jueves, 12 de enero de 2012

Entre cacerías y condicionamientos...

Querido Umpa Luma,


Zampando carbón


Lo primero que tengo que hacer, es una referencia a la carta anterior. Les dije a los Reyes que estaba muy en desacuerdo con los regalitos que te hicieron y que cotilleasen entre las cartas para que vieran lo malísimamente malo que eres... Cuando lo vieron, quedaron tan sumamente impactados, que te mandaron con carácter de urgencia una bolsa con carbón.
Quise hacerte una foto chula, pero como tú eres así... capaz de burlarte hasta de los Reyes Majos... la instantánea quedó de la manera que observas a la derecha... ¡¡Comiéndote el carbón!! ¿Pero esto qué es? No creo que les haga mucha gracia... la verdad.


Y es que, Umpi, pensaba escribirte yo una "última carta" antes de los grandes males de la fábrica de hipocondríacos en plan "ñoña". Pensaba contarte esas cosas que me gustan de ti (vale, hay alguna sí... pero no te emociones) y todo muy bonito y tal para dejarte con buen sabor de boca en todo el tiempo en que voy a pasar un rato de ti (en cuanto a cartas se refiere).


Peeeeeeeeero, tú no te aguantas las ganas... y todos esos pensamientos positivos que me rondaban la cabeza los hundiste ayer. Así que, no caerá la breva por esta vez y esa carta quedará pendiente para cuando vuelvan a reflotar (si no los hundes de nuevo...)


Y es que Umpitas, ayer, era un día como otro cualquiera. En la fábrica de hipocondríacos nos tiene machados. Ahora nos tienen que hacer las pruebas estas de aptitud, en concreto en una sección de la fábrica que se denomina "Cómo quitarle las ganas de tener un cachorro de espécimen humano hasta a la más dispuesta". Y es que, una ignorante de la vida como yo, pensaba que la patología se evitaba siendo una progenitora joven (<32). Pero... ¡¡oh, qué va!!... todo es malo Umpa. Si no es por ser primípara es por ser multípara. Si es parto vaginal, sus cosas; si es cesárea, se te revienta el útero después. Mi conclusión: lo ideal es un único cachorro, pero que sea el segundo en realidad. Y así nos quitamos de preeclampsias y de historias... 


La cuestión, Umpa Lumpa, es que volvía yo de trabajar en la fábrica, entre los agonías de mis compañeros de trabajo (que son peores que los propios jefecillos, en serio) y había sacado yo un par de filetillos de lomo del congelador (que llevaban ahí como 3 meses... ya era hora... ejem) y los había dejado en su triste soledad en la cocina.

Llego toda feliz... ¿y qué me encuentro? ¿Una suela de zapato en mi habitación?

Y ahora es cuando todo el mundo dice... NOOOOOOOOO

Un par de filetes en todo el medio del cuarto. Con el plástico delicadamente quitado al lado.
Estado de los filetes tras ser rescatados
Ays Umpitas, que yo te lo agradezco mucho, de verdad. Que eres un sol... Pero que el plástico lo sé quitar yo solita (hasta ahí llego..., igual si me pides hacer unas lentejas te digo que "nanai"). Y si lo dejo encima de un plato de la cocina (con la puerta cerrada), será por algo... ¿no crees?

Y es que, como diría mi progenitora... eres la releche en verso (siempre me he preguntado qué es la releche, y no sé si es mejor en prosa o en  verso... pero esa expresión cuadra contigo a la perfección)

Por si no lo sabes, los felinos simplones tienen una especie de instinto cazador (unos más que otros) y les llevan las presas a sus dueños. Se admiten dos teorías con respecto a esta conducta:
-Un premio para sus especímenes humanos favoritos (aunque lo de tener un ratón muerto no suele ser de lo más agradable)
-Una administración de comida al considerar inútiles a los especímenes humanos para la caza. (por lo cual me decanto... por eso de la soberbia felina)

En tus fallidos intentos por imitar a los felinos simplones (que ya te digo yo, que ya tengo bastante con un Umpa Lumpa como para encima tener un Umpa que coge lo malo de todas las especies...), espero que sea la primera opción. 

En cualquier caso, te doy mi enhorabuena. Hace un año cazabas aves de corral, y ahora... ¡¡grandes mamíferos!! Espero no tener que volver a poner cartelitos para que salgan huyendo y sólo puedas ser condenado por homicidio por imprudencia.

Por lo demás, Umpitas, y para completar la carta, debido a que mi ausencia se prolongue más de la cuenta, seguramente, te explicaré una cosita que tenía pendiente:

Cómo condicionar a un Umpa Lumpa
Y es que, sin que te hayas dado cuenta, he elaborado una estrategia para que buscarte no suponga una odisea. Basta con dar dos palmadas mágicas y asociarlo a unas barritas del mercadona.
Lamento que el vídeo sea breve (se acabó la batería...) y que no puedas observar lo desquiciado que te vuelves por alcanzar un mísero trocito. 

Estabas en el balcón, y no pude hacerlo muy fuerte porque sólo tengo dos manos. Si no, seguro que habrías aparecido antes.

El enanito de dos metros y yo, tu querida tutora legal, para seguir con los experimentos, decidimos ver si entrabas en psicosis y hacerte elegir: o jugar con una pelota saltarina o barrita del Mercadona... 

El pronóstico era un fifty-fifty, pero tú pareciste tenerlo bastante claro... Por encima de todo, incluso de las barritas del Mercadona... está ¡¡¡ el movimiento!!! Así que, relájate un poco, plisss. (Si tengo que decir la verdad, no sé por qué dudábamos, ya vi que no hacías ni pizquita de caso a las palmaditas cuando decidiste hacer la excursión a casa de "Fernando")

Dulces caricias

viernes, 6 de enero de 2012

CARBÓN... es lo que te hace falta...

Querido Umpa Lumpa,

Voy a escribir la última carta desde la casita de la sierra. El domingo volvemos a tu tierra natal. Y seré bastante breve. Ya sé que te debo anécdotas.

Aún así, te advierto: la máxima producción de la fábrica de hipocondríacos va a durar más de un mes... así que seguramente voy a tardar bastante en escribirte cartas. ¡¡Por favor, pórtate bien!!
Y es que, estoy hasta las mismísimas glándulas suprarrenales de la fábrica de hipocondríacos y las felices ocurrencias de los jefecillos así como de ver tu estampa "pseudomaulladora" .

La estancia navideña en la casita de la sierra se puede resumir como: pesadilla... 
Por ti, Umpitas, especialmente. 
Las opiniones de los cohabitantes de la casita coinciden:

Progenitora: entra en bipolaridad cuando te ve. Por una parte le pareces monísimo, guapísimo (porque encima, lo eres...), simpatiquísimo, graciosísimo. Por otra parte... UN PESAO, plasta...

Progenitor: (ignorando que eres un Umpa Lumpa y dejándose guiar por tu disfraz) pregunta hoy: "Oye, ¿tu gato es siempre así?" (y ese "así", créeme que no era por nada bueno)


Hermano D.: en realidad le molas. Porque eres un bicho gracioso, que corre feliz y pega bricnos graciosos y hace cosas raras. Lo que no le gusta es lo huidizo que eres y sobre todo... ¡¡adivina!! ¡¡¡LO PESADÍSIMO, que eres!!! (y es que Umpitas, a nadie le gusta despertar a las 8 de la mañana entre pseudomaullidos)

Hermano M.: creo que empieza a odiarte un poco. Como de vez en cuando le metes un bufido... Aún así, son muchas las veces que dice "es tan monoooo" (que nooooo, que es un UMPAAAA)


La Malaúva: te odia profundamente. Está hasta el moño de ti (y no me extraña). Te cebas con ella... Las navidades pasadas, para mí, eras la víctima. Ahora eres claramente el verdugo. Sabes perfectamente que no quiere nada contigo. Intenta huír para no manifestar sus malos pensamientos hacia ti... Y tú vas detrás de ella hasta el infinito y más allá. Yo también te odiaría...

Desde que te castigué sin mininaturaleza te has vuelto todavía más pesado. Maullando sin parar a la puerta. Mi progenitoria se escandaliza cuando digo ¿barbaridades? ultraviolentas como las que siguen (pero en el fondo todo el mundo piensa que es la solución):
-¡¡Algún día te voy a coger y te voy a arrancar la cabeza a mamporros!!
-¡¡Te voy a estampar contra la pared y verás quién la arma ahora!!
-¡¡Te voy a cortar las cuerdas vocales una a una!!


Pero como eres tan guapo al final sólo te zarandeo un poco, te doy un besito y te suelto. La carne es débil y tú sabes vivir del cuento... y de tu disfraz.


Por darte el gusto, hoy he decidido salir contigo a la mininaturaleza: libertad vigilada
Querías que saliera detrás a jugar a torear y las cosas esas que te gustan, pero el frescor matutino serrano no me daba demasiada confianza. Como eres un rebelde sin causa has mirado varias veces hacia el muro que nos separa del resto de vecinos ( sí, al de la derecha...hacia "Fernando") He empezado a temblar.


Se lo comento a mi progenitor y cuando vuelvo a mirar... ya estabas encima del muro.
Y cuando salgo (dos milésimas de segundo después) ¡¡YA TE HABÍAS SALTADO!! 
Pedazo de imbécil... (perdóname que lo diga así... pero es que ¡¡¡cavas tu propia tumba, hijo mío!!! ¿así como quieres que te deje salir? ¡¡¡Ni con vigilancia ni sin ella!!!)


Mientras te mantuvieses en la casa del vecino majo de la derecha, no había problema. Pero el temor a que traspasases fronteras nos ha puesto en alerta máxima a mi progenitor y a mí  (los únicos en pie a esas horas de la mañana)


Así que, teníamos que proceder al rescate:
-Vía legal: puesto que parecía que había ventanas abiertas, llamar al timbre era la mejor opción. Pero no había nadie.
-Vía ilegal: allanamiento de morada, pero sin las complicaciones del verano pasado (no haría falta saltar la valla de noche y con una linterna en la boca)
Nos lo echamos a suertes y le toca ser a mi progenitor, en su avanzado estado de descomposición, quien salte.


Salta (crujido de rodilla)
Te asustas (¿por el crujido de la rodilla?)
Corres.
Saltas la valla de nuevo hacia la casita de la sierra.


Fin de la historia. Y todo esto, en la mañana del día de los Reyes Majos.


En la carta a los Reyes Majos, les había comentado acerca de tus maldades y de lo poco conveniente que era un refuerzo positivo en estos momentos de tu vida. Les había pedido carbón... Pero ¡qué va!, casi eres el que tiene más regalos... Van a empezarme a caer mal a mí los personajes estos...


Por cierto, que los Reyes también le han dejado unos pequeños regailitos a Galia. Que al contrario que tú, es un auténtico amor. Se nota que es una felina simplona en plena edad simpaticona. Si no lo crees... echa un vistazo...



Sin más... me despido... hasta la próxima.



Dulces caricias y feliz viaje con... Renfe... (disfrútalo, igual es la última vez que contratamos sus servicios)


PD: Sin cable de cámara no puedo poner fotos actualizadas, así que dejo una de hace algún mes.


PD2: Siento que esta carta sea tan precipitada...

viernes, 30 de diciembre de 2011

El don de la oportunidad...

Querido Umpa Lumpa,


Pese a que tras más de un año desde que te cacé, aún no he relatado la experiencia... hoy pensaba contarte con pelos y señales cómo fue el proceso de cazar a Galia
Y eso es lo que ahora mismo haría si no fuese porque... tú no te aguantas las ganas. ¿Vacaciones tranquilas en la casita de la sierra? ¡¡¡Para qué!!! ¿verdad?


Y es que, no descubro América si te lo digo, tienes un don, Umpa Lumpa. El don de la oportunidad. Entre todos los dones del mundo a elegir, tú acaparaste varios (el de la impertinencia, el de la hiperactividad, el de...) pero si hay uno que has sabido desarrollar por encima de todo es ese.


Te pondré un breve ejemplo antes de pasar a los hechos:
Si tienes que elegir un momento de hiperactividad de 3 horas de duración por la tarde y te doy a elegir entre:
a-la hora de la comida
b-la hora de la sobremesa
c-la hora de leer cientos de miles de documentos
d-mi hora de hiperactividad
e-ninguna de las anteriores es correcta. Eres un Umpa muy muy bueno.


¿Cuál es coges? A primera vista descartamos d y e. Y si te apetece molestarme en condiciones esocgerías sin duda alguna la c.


Una vez jugado un poco con lo cotidiano, pasemos a lo que (gracias a Dios) no lo es tanto.


(a todo esto, olvídate de que ponga fotos... me he traído la cámara, pero me he dejado el cable, así que pondré fotos del repertorio)


Comienzo;


Todo sucedió en lo que prometía ser una noche armonoisa y feliz en la casita de la sierra.
Deicidiste hacer una breve excursión a la mininaturaleza. Lo lamento Umpitas, pero con estos aires serranos, yo paso de salir a jugar contigo, así que si quieres darte un paseíto, por mí perfecto, pero tú solo. ERROR.


Y es que cuando te pones cabezón a ti te importa media puñeta el romper con la armonía familiar. 
Desde que estamos en la casita de la sierra, sigo manteniendo los mismos principios veraniegos que impuse en otra carta, y que te recuerdo brevemente:


Punto número 5:
Cada vez que Umpa no aparezca en escena habiendo pasado más de 10 minutos desde la última vez que fue visto, todos los habitantes de la casita de la sierra se preguntarán sin cesar ¿Dónde está Umpa? (e iniciarán la búsqueda)


Y eso hicimos.
Umpa Lumpa no aparece...
Búsqueda: debajo de la cama, debajo del sofá, en los armarios... en la mini-naturaleza...
Procedo a hacer el truquito que sólo me vale en la infravivienda para encontrarte. Nada.


Finalmente, y tras múltiples llamadas desde la mininaturaleza, con truquito incluído escucho un levísimooooooo "Miauuuu" (procedente de una cuarta dimensión o algo parecido). Como tú eres así, tampoco te da por repetirlo, total... para qué me vas a facilitar el trabajo.


Si no fuera porque estoy acatarradísima me habría puesto a "olfatear" a ver si el olor a Umpa me hacía intuir dónde narices te habías metido...


Otro "Miauuu" de ultratumba (me sorprende tu pronunciación en este tipo de circunstancias...). Y viene de la derecha.


Informo a los habitantes de la casita de la sierra de las sospechas fundadas  de que estés de nuevo con el allanamiento de morada a vueltas.
Mi progenitor dice con tono divertido imaginándose la situación: "Como esté en casa de Fernando..." (nombre ficticio, igual que podría decir... Manolo)
Carcajada generalizada del resto de los habitantes.


Siguiendo el lema de "divide y vencerás", mi progenitor se dirige a la casa del vecino de la izquierda (donde ya habías estado en verano)
Yo me dirijo a la casa del vecino de la derecha (donde me dice mi oído que puedes estar).


Sin resultados (y tú... mudito... ¡¡quién te ha visto y quién te ve!! Tiene narices que luego no pares con tu verborrea cefaleíca)


Decido saltarme la casa del tal "Fernando" e ir a la siguiente de la derecha, perteneciente a un familiar majete. Y desde su mininaturaleza y gracias al olfato de su cánida (y no a que tú te pusieses a dar pistas) confirmo que... ta ta ta ta chán... estás en casa de "Fernando".


Dibujo para que te hagas una idea....


Ye he aquí donde me toca explicar el don de la oportunidad... Umpi, Umpi... Si disponías de más de 20 casas de vecinos majos donde acabar y sólo una casa de vecino malvado, se podría decir que era altamente improbable que estuvieses ahí. Si tenías 12 horas "diurnas" para armarla, ¿por qué tenía que ser a las 12 de la noche?


Por si no lo sabes "Fernando" es el típico vecino tocanarices que habita en todas las zonas habitables de cada rincón del planeta. Es una persona a la que hay que agradecer al cielo si te dirige en alguna ocasión una mirada medio amable (o simplemente una mirada) Que se queja si te suenas los mocos por la noche (porque haces ruido) y que tiene las puertas de su hogar dulce hogar cerradas a cal y canto.


Obviamente, en cuanto comuniqué a todo el mundo que esa era tu localización sólo hermano M. me dijo: yo llamo... pero entras tú.


Tras una larga explicación y mil o cien mil perdones, una mirada asesina (o dos) me deja pasar... te rescato y si te he visto no me acuerdo. 
"Es que es un Umpa..." "Es que está acostumbrado a vivir en una infravivienda y lo de la mininaturaleza le viene grande..." "Es que..." "¡¡Felices fiestas!!" ...


Respuesta de "Fernando": una sonrisa forzadísima... (prefería la mirada asesina)


Resultado: ESTÁS CASTIGADO. La mininaturaleza queda totallllmente prohibida Umpitas. En verano ya veré cómo lo hago.
No tengo ni idea de cómo llegaste hasta ahí. Pero créeme, no me importa. Porque si vuelves a terminar en esa casa y no sabes volver... va a irte a buscar otro. Yo no. (y viendo los ofrecimientos de todo el mundo, créeme que te quedarías ahí para siempre)


Y es que... a oportuno no te gana nadie, hijo...


(Te he puesto un dibujito para que te hagas una idea.)


(La foto es obra de espécimen R. un día que te pilló in fraganti en la cocina de la infravivienda.)


Supongo que esta es la última carta que te escribo en este año 2011. Espero que en 2012 te calmes un poquito... aunque es lo que esperaba de 2011 ya...


¡¡¡¡FELIZ AÑO 2012 UMPITASSSSS!!!!!
¡¡¡¡FELIZ AÑO 2012 A TODOS LOS COTILLAS QUE TE LEEN LAS CARTAS!!!!


Y especialmente... al enanito de dos metros. Que ahora está cuidando un poco desde la distancia de Galia.



Dulces caricias...

domingo, 25 de diciembre de 2011

¡¡¡Es una niñaaaa!!! ... y se llama Galia

Querido Umpa Lumpa,


Tenía que hablarte de un tema importantíiiisimo desde hace unos días, pero la fábrica de hipocondríacos no me ha dejado demasiado tiempo y desde que estamos en la casita de la sierra no paran de mandarnos recados o boicotear mis ratos libres, así que...


Lo cierto, Umpitas, es que los últimos días en tu tierra natal no es que hicieses que fuesen infernales, pero tampoco fueron del todo tranquilos. El fin de semana pasado decidiste ir a "detallito" por día. Resumo porque voy con prisa y tampoco es para tanto (al menos para lo que me tienes acostumbrada):


-El sábado abrí un segundo la puerta y decidiste conocer el portal. Desconozco completamente las razones que te llevaron a subir impulsivamente las escaleras hasta el 4º (¿añoranzas de nuestro antiguo 4ºA?), pero cuando conseguí cazarte, llevaba una disnea de esfuerzo encima que pa' qué... (efectos secundarios de vivir en el Bajo B) Para colmo, cuando te tuve en brazos te pusiste a emitir pseudomaullidos plañideros a pleno pulmón que no sé cómo no salieron todos los vecinos (aunque yo creo que ya nos tienen fichados)


-El domingo cumpliste por fin uno de tus propósitos del año: Tirar la mosquitera. ¿Ya te has quedado a gusto? Ahora ha quedado un boquete en el techo que es para verlo. A parte de que la habitación ha perdido toda su personalidad. 


Las fotos las dejo para otro día (ya que ¡por fin! encontré la cámara... dentro de un neceser... en fin)


Pero a lo que voooooy, porque esta historia no puede demorarse ya más.


Como bien sabes, Umpa, a mí lo de tener un Umpa Lumpa en casa no es que me haga demasiada gracia. Yo lo que siempre quise es tener un felino simplón. De esos que hacen un poco su vida, se te suben encima y te dan calorcito, les das comer, ronrronean un poco juguetean, duermen y ¡mañana será otro día!. Lo tuyo fue un completíiiiiiiisimo error de cálculo. Tu disfraz consiguió despistarme, pero qué le vamos a hacer.


La cuestión, es que en las proximidades de la infravivienda hay un grupete del felinos simplones (entre los que se encuentra "la amiga") que se dedican a la vida contemplativa.
Un día cualquiera vi a los Micromachine, que no son más que felinos simplones en miniatura y que parecían no estar pasándolo demasiado bien.


Uno no era tan Micro y el otro no volvió a aparecer así que el objetivo quedó centrado en el último...
¡¡¡UNA SEMANA!!! tuvo que pasar hasta poderle dar caza. Y eso que había que darle cuerda para que se moviese Umpitas, porque no he visto felino más estático en la vida.


Todo lo que sucedió en aquella semana te lo contaré en la próxima carta, porque se las trae...


El resultado es esto:




Se llama Galia Micromachine... ¡¡¡Y ES  UNA NIÑA!!!


La llegaste a conocer, aunque de primeras no es que te cayese demasiado bien. Ahora está con unos especímenes humanos de acogida, por una incompatibilidad témporo-espacial. Pero la vi el otro día y estaba taaaaaaan bonitaaaa. Ahora no hay que darle tanta cuerda para que se mueva. Y tiene 20 garrapatas menos. Igual piensas que eso es eliminar sus raíces... pero qué le vamos a hacer...



Que tú te llames Umpa Lumpa es como si Galia se llamase "felina simplona" o como si la Malaúva se llamase "felina con mala uva". Y como los Umpa Lumpa sois poquitos, pero los felinos simplones se cuentan en millones, hay que distinguirlos de alguna forma.


Pero...¿Por qué Galia?
El enanito de dos metros se empeñó en que sin nombre iba a ser imposible que sobreviviese y como  él es un fanático de las guerras (la II Guerra Mundial, la Guerra de las Galaxias... ejem) decidimos honrar a... La Guerra de las Galias

Y es que Umpitas, desconocerás por completo que Astérix el galo vivió en una aldea microscópica de la Galia que no pudo ser jamás conquistada por todo el esplendor del Imperio Romano. Todo gracias a una poción mágica y a una gran fortaleza mental de sus habitantes.


Y así queremos que sea Galia. Por muy pequeñita que sea y muy débil que parezca ¡¡es una superviviente!! Y no se va a dejar conquistar ni por garrapatas, ni por hambrunas ni por cientos de miles de parásitos que se le pongan por delante.


Y no, Umpa Lumpa, ya sé que te molaría un montón liarte a mordiscos con ella (y a mí me aliviaría un montón si así sucediese) pero no va a poder ser... así que...


¿Qué queremos para ella?
Un especímen humano que se haga cargo de ella hasta que la muerte los separe (De una manera estrictamente responsable. La irresponsabilidad vale con los Umpa Lumpa, pero con los felinos simplones no demasiado...)
Y sobre todo... que le aporte la poción mágica para que por muy enana que sea, Galia soporte todo lo que se le venga encima.


Quizás te preguntes que cuál es esa poción..
Pues muchos mimitos, y mucho cariño y esas cosas que yo siempre he querido darte hasta que te pones midriático perdido...


Estoy segura de que Galia sabrá cómo compensar todo lo que se dé por ella.


Y nada Umpitas, que si conoces a alguien que quiera poner una Galia en su vida házmelo saber, ¿eh?


Mientras tanto, agradeceremos un montón su inestimable colaboración a Elvira y HH, que son especímenes humanos de los majetes de verdad.


En fin, Umpa, que nosotros, seguimos disfrutando de la casita de la sierra en tus segundas Navidades por aquí. La Malaúva está algo más calmada con el resto del mundo excepto contigo. Aunque créeme, a veces la entiendo... porque eres de un pesadooooo...


¡¡¡FELIZ NAVIDAD UMPAAAAA!!! (y a todos a los que les dé por cotillear esta carta... ¡¡también!!)


Dulces caricias