miércoles, 18 de julio de 2012

Reportaje del exilio... ¡¡vacaciones!!

Querido Umpa Lumpa,

En la vida hay una sucesión de circunstancias que me obstaculizan constamente mantener una buena realicón contigo a través de estas cartas... La principal tiene nombre propio: LA TERRIBLE FÁBRICA DE HIPOCONDRÍACOS.

Otras no son tan constantes... pero existen.

Sí Umpitas, por diversos motivos te habrás dado cuenta tú solito de que la tortura china de la Fábrica de Hipocondríacos HA TERMINADO. No para siempre, oh, no... Después de todo el trajín de cientos de miles de pruebecitas (orales, escritas, de "a,b,c,d,e"), después de leer cientos de miles de documentos que a duras penas caben en las estanterías de cualquier habitación estándar... nos ofrecen unas vacaciones hasta septiembre. Insuficientes, seguramente, para afrontar mi 5º año en la fábrica. Se supone que con la experiencia laboral que tengo ya no me echan, pero cualquiera sabe. Aún quedan dos añitos por delante para demostrar que me estoy convirtiendo en una hipocondríaca de la cabeza a los pies.


Y, a Dios gracias, ¡¡no tengo pruebecitas en septiembre!!

Estarás saltando de alegría pensando en la cantidad de tiempo que puedo dedicarte -en la cantidad de tiempo que puedes emplear en martirizarme-, pero mi abandono se aproxima Umpa Lumpa. Yo no quiero anticiparte nada, que sé que eres un Umpa ultrasensible y buena gana de adelantarte las tristezas. 

Por lo demás, Umpitas, la temporada en el exilio finalizó. Y regresamos precipitadamente a la casita de la sierra.

Ays... hay tantas cosas que contar...
 Los cotillas estarán rabiando por dentro por saber cómo se desarrolla tu relación con Galia (alias: "la ratona"; alias actualizado: "el estúpido guepardo") y la Malaúva (era su alias... pero se ha convertido en su nombre oficial... El alias actualizado por hermano M. es "hipopótamo bobo") pero lo dejaré para la siguiente carta.


Pero como te prometí en la carta anterior, la vida en el exilio merecía su propia carta:

Nunca te  babía hablado de ellas, pero tú las conoces desde que te cacé con ese disfraz enano, roñoso y pulgoso.
Ellas son... ( pincha este enlace antes... http://www.youtube.com/watch?v=VdAT15zXZ5s )




...las felinas simplonas del enanito de dos metros.
Son tan tan simplonas que no han merecido ni media carta. Con eso te lo digo todo (aunque esto levante ampollas en el enanito de dos metros y llagas en su progenitora, la realidad es la que es)


Para preservar su identidad y que no se sientan ofendidas (si es que un felino tan simplón tiene capacidad de ofenderse) las llamaremos : "felina simplona vaca" y "felina ultrasimplona pelirroja" (adivina en menos de 1 segundo quién es quién)
Hasta hace poco, te habíamos impedido que te realicionases con ellas por eso de que le contagiases tus ideas umpalumpísticas. Pero visto que la tontería no se te pasa con los años, y debido a que su simpleza tampoco da para mucho, nos arriesgamos.


Conclusiones:

1- La simplona vaca... te tolera. Tolera tu existencia y alguna vez (una de las 100 veces que la provocabas a lo largo del día) te seguía el rollo. El resto te repelía a base de bufidos simplones (aunquepara ti eso es como oír llover).  Tienes que comprender Umpitas, que necesita 23 horas y media para dormir, la pobre. Está "pillá". No le eches mucha cuenta... 

(En la foto de la izquierda, demostrando que tu pata tonta puede servir también para molestar a la más simplona de las felinas)

2- La simplona pelirroja... no te tolera. Ni de noche ni de día. No es que te ignore, ojalá. Es que tiene la vena "malota" y va a por ti. Eso no te hace tanta gracia como los bufidos simplones. Un claro caso de Bullying. Si no, que venga Eva (madre de Ferny y Pérfida) a valorarlo. Eso de ser el diferente, el rarito... ser el único Umpa Lumpa en una familia de 5 cánidos, 3 especímenes humanos y dos felinas simplonas, te ha hecho ser carne de cañón Umpitas. Pero ahí estaba tu tutora legal para poner orden. Estaría bueno.


3- Necesitas al menos 5 felinos simplones dóciles para entretenerte. No hay manera contigo ¿eh?


4- Se apoderaron de tu maravilloso rascador. Igual obligo al enanito a que nos pague los dos meses de alquiler. Porque no dejaban ni que te acercases.
La simplona vaca colonizó además tu amada jaula diabólica.






5- Armarla... no demasiado, ya que la pelirroja no te dejaba dar ni medio paso en falso. Pero vamos, en tu línea. Pese al blindaje del balcón para evitar tu huída a un lugar mejor, encontraste la salida fácil y hubo que improvisar.

Umpa Lumpa a un segundo del salto triunfal

Alguna que otra vez terminaste asomado  al balcón cual espécimen humano. (No hay pruebas gráficas debido a la velocidad de actuación que impones)

Y cuando no sabías ya cómo canalizar tu energía, directamente conquistabas la reja de la puerta y santaspascuas . Que sí, Umpa, que lo entiendo, que de alguna manera tienes que culminar tu entrenamiento para los Juegos Olímpicos






















Umpa Lumpa y yo, deseamos a todos los cotillas que puedan disfrutar de ello... unas ¡¡felices vacaciones de verano!!
¡Esperamos vuestros aplausas cuando Umpa Lumpa salga a desfilar por el Estadio Olímpico! (se ha ganado que lo seleccionen)


Dulces caricias Umpitas
 

viernes, 29 de junio de 2012

Que lleves tanta paz.... ...como descanso dejas.

Querido Umpa Lumpa,


Lo reconozco. Sé que tenía que haberte escrito antes. Sé que en alguna ocasión he empezado a escribirte una carta y por una razón u otra he tenido que dejarla a medias. Y es que Umpitas, en la fábrica de hipocondríacos siguen sin cansarse de hacernos pruebecitas de las suyas. A cada cual, más bestia... Pero va quedando menos. ¡¡Ya sólo queda una semana!!
Pero bueno, entre ascenso y descenso del ST (no de los pacientes... sino míos... porque vaya la opresión torácica que me entra cuando salgo de casa para cada una de las dichosas pruebecitas) algo se puede ir contando.

¿Algo? Todo...

- Hace casi un mes que abandonaste definitivamente la infravivienda. Yo la he abandonado a medias. Hoy es mi último día. Mientras tanto, estamos en el exilio (de acogida en el home sweet home del enanito de dos metros)


- Tu vida en el exilio da para otra carta... (pronto, te lo prometo... en una semana la tienes)


- Desde entonces, yo aparezco por la infravivienda nada más que para hacer las dichosas pruebas de la fábrica.


Pero, ays, Umpitas... la infravivienda sin ti no es lo mismo. Hasta espécimen R. me decía el otro día que se te echaba de menos.


Estarás tu tan ufano, pensando en lo buenísimo que eres, lo que se echa de menos la ametralladora congénita, lo que se echa de menos tu ñoñismo a destiempo...
Nada más lejos de la realidad.


Tu ausencia es, sin duda, algo que de vez en cuando se agradece. Tanto es así, que estoy completísimamente segura de que las cohabitantes de la infravivienda (yo incluída) el último día que pisaste aquí pronunciamos mentalmente y de manera simultánea algo así como: Que lleves tanta paz como descanso dejas.


El descanso lo dejas... Sobre la paz que llevas.. podríamos discutirlo un poco más.  El enanito de dos metros el otro día, ante un momento maníaco de los tuyos dijo medio con un suspiro de desesperación: Ay que ver el Umpa...,  donde va, la lía.


Después de esta breve introducción te preguntarás que qué se echa de menos de ti...
Son esos detallitos que me hacen pensar constantemente: "me falta algo..." "me he dejado algo..." Pero que a su vez me producen realmente una nostalgia inigualable. Aunque lo máximo que pasemos sin vernos sean un par de días.


Procedo:


- Momentos cocina:
Preparo con esmero una sandwich, con su pavo, su quesito... Esas cosillas.
Me falta algo... Mmmm ¿tostar el pan? No... ¿Qué le echaba yo? ¿Qué le echaba yo a esto? Era algo más... ¿no? O no... ¿Qué me falta?
Ahhhh, leñe... me falta la pata tonta del Umpa intentando alcanzar un plástico absurdo en algún rincón de la cocina y mientras merodea pseudomaullando a ver si le cae algo...


- Momento cuarto de baño:

No hay un Umpa persiguiéndome cual cánido faldero y emitiendo pseudomaullidos odiosos a la espera de la salida de la ducha.


- Momento entrar en la habitación...
... Y esa extraña sensación de que tienes que hacer algo para que te dejen pasar... Decir una contraseña o algo... ¿qué era? AHHHH, darle un trozo de barrita al Umpitas exigente...



- ¡¡¡Momento dormir!!!!
Media hora para prepararlo todo. Que no, Umpitas, que tú bien sabes que a mí... de ordenada desde luego no se me puede definir, eso está clarísimo...

 ¿En qué empleo tanto tiempo, pues?
Guardar rotuladores, quitar esos pendientes de en medio, ¡¡guardar el cable del ordenador!! (nota mental: IMPORTANTE), poner algo acolchado (la ropa sucia del día, por ejemplo) debajo del lugar donde voy a situar el móvil, quitar los apuntes de la zona de la mesa que cae junto a la ventana izquierda, guardar las gafas en el primer cajón de la mesilla, dar la vuelta a la papelera si sólo hay "guardabarritas" del Mercadona...


Después de todo este protocolo diario... apago la luz y me invade la soledad. No hay una ametralladora congénita trepanándome el cráneo, destruyendo las pocas neuronas que deja con vida la fábrica de hipocondríacos. No hay un Umpitas que...


...¡¡CLARO!! He perdido 30 minutos de mi vida... No hay un Umpitas que tire los rotuladores, no hay un Umpitas intentando acceder al cable para moderlo, no se escucha caer el móvil sobre la zona acolchada como cada noche, no hay nadie que intente dar la vuelta a la papelera para comerse el papel que envuelve a las barritas (hay fotos y vídeos, no puedes negarlo...), etc, etc, etc...


De pronto, enciendo la luz y me concedo ¡¡ el capricho del año!!: Dejar las gafas encima de la mesilla sin miedo que se se suiciden cuando vean  aparecer al Umpa...
Y paso una noche feliz... y ellas también.


Eso sí... reconozco que me cuesta conciliar el sueño después de casi dos años durmiéndome cada noche al arrullo de la ametralladora congénita...
 

Dulces caricias


PD: Sólo tengo esa foto disponible ahora mismo en la infravivienda. La hizo el enanito de dos metros el otro día para que observase cómo sufrías mi ausencia...


miércoles, 6 de junio de 2012

Historia de una lavadora

Querido Umpa Lumpa,


En la fábrica de hipocondríacos me están poniendo ya la soga al cuello. Sólo tienen que pegar el empujoncito y ¡¡ZAS!!. No te puedes imaginar la de cientos de miles de documentos que tengo pendientes y la de pocas neuronas que me quedan libres... Me paso más tiempo encontrando un huequecito libre entre ellas que en el tiempo que tengo que emplear en leer...
Se están poniendo exigentes estos de la fábrica para reconocerte como hipocondríaco oficial... 


Para lo demás, Umpitas, tampoco son buenos tiempos. 
-Con el tema este del calor incipiente, has reservado habitáculo debajo de mi cama y para que salgas ya no sirven ni las barritas, hijo mío... quién lo iba a decir.
-Con el abandono en nada de la infravivienda...
-Con los planes extraños del verano...


Pero bueno, Umpitas, seguimos sobreviviendo...


... O más o menos.
Porque como viene siendo lo habitual, pese a que alguna otra vez me toca algo... en este caso, ha llegado a la infravivienda...


ta ta ta ta chán...


¡¡LA NUEVA LAVADORA!!


Muy oportuna Umpitas... a menos de un mes del abandono, creo que la vamos a disfrutar una barbaridad...


Claro, que tú con las modernidades no puedes. Llevas las tradiciones al extremo y eso de que nos hayan quitado nuestra lavadora de Cuéntame mucha mucha gracia no se puede decir que te haya hecho. ¡¡Estaría bueno!! Si todavía funcionaba... ¿qué motivo había para cambiarla?
Con esa musiquilla tan agradable con la que acompañaba esas dulces tardes de lectura de cientos de miles de documentos, con esa puertecita que se abría como queriendo saludarnos cuando entrábamos en la cocina...


¡Qué vamos a hacer sin ella! (a parte de lavar la ropa en condiciones..., quiero decir...)


Pero bueno, Umpitas... que no cunda el pánico... he dejado registrado parte de su último lavado, para que cuando no puedas dormir, te lo ponga a modo de nana... (sí, sí... pon el volumen bien alto para escucha el dulce sonido)








Y es que, Umpa Lumpa... no hay nada peor que una lavadora nueva... Ahí, que no hace ni juego con la cocina ni nada. Blanca pura. Categoría A... 
A ti desde luego no te ha convencido. Llevas dos días sin entrar en la cocina, pasas rapidito por delante de la puerta no sea que te vaya a atacar con esos movimientos extraños que hace...


Umpa Lumpa y la lavadora


Nada, que a ti no te venden milongas Umpitas. La lavadora nueva ha pasado a la lista negra de cosas a odiar y temer sin grandes motivos. En las que figuran:

- La Silk-épil : cacharro diabólico donde los haya. Se mueve, hace ruido y tiene luz. ¿Puede haber algo peor? No dejes que la pruebe con tu disfraz encima muerde. Además, a ti lo de los cacharros modernos esos... que nada. Que aquí hay que depilarse con cuchillas de estas antiguas o con una piedra bien afilada, que gastan menos y hacen menos ruido.

- El ventilador: no sé exactamente qué conversación ha tenido el ventilador contigo. El año pasado no te caía mal... Pero este año, a la mínima que se mueve le sueltas una... ¡¡Que vuelvan los abanicos!! A ti estas modernidades...

-La lavadora nueva... ¡¡¡Que vuelvan las de antes!!!


Cualquiera diría, Umpitas, que has nacido en el siglo XXI miarma...

Dulces caricias

PD: La foto es cortesía de espécimen R. =) 



viernes, 1 de junio de 2012

Los amantes del bajo B...

... tonta ella y tonto él.

Querido Umpa Lumpa

Sí, tengo alguna cosita que contar, pero no quiero pasar la oportunidad de volver a hablar la amiga

Uno tus rincones preferidos del Bajo B. Esperando a la amiga...
Resulta Umpa, que aunque no te lo he dicho y aunque el futuro es sumamente incierto, estamos nominados a... abandonar el bajo B (lo que se ha venido llamando la infravivienda, que al final le hemos cogido cariño a este sofá incómodo, a las humedades de las paredes, a la lavadora de Cuéntame...)

Nos queda menos de un mes y quién sabe si no terminaremos antes en el exilio ...
De modo que se puede decir que estamos viviendo entre cientos de miles de documentos,  las últimas semanas en el bajo B.

Cada vez que nos vamos de un sitio, dejamos parte de nosotros (Véanse los arreglos que le hiciste al 4ºA )

Por tradición, sitio donde vivo, sitio donde rompo una lámpara (esto va a convertirse en una tradición tan arraigada y ¿absurda? como la de los judíos de pisar cristales en las bodas, o la de los segovianos de tirar los platos después de partir el cochinillo) Es como un acto de bienvenida al "hogar"


En el Bajo B no dejas muchos destrozos, porque la posibilidad de destrozar algo que está destrozado no te resultaba en absoluto atractiva (salvo lo de las catacumbas esas que has abierto en el sofá, pero no se nota)


Al mismo tiempo, Umpitas, algo nos dejamos en cada sitio, que no podemos recuperar
La amiga esperándome en la puerta del portal...


En el 4ºA era Antonio, mi gorrilla preferido. Que me daba los buenos días todas las mañanas, que me preguntaba si estaba bien después de los encierros a costa de las pruebecillas de la fábrica, que se indignaba si el enanito de dos metros intentaba darle algo por aparcar en "su territorio"...


En la infravivienda son... "Los amantes del bajo B... tonta ella y tonto él"
En resumen: la amiga y el amigo de la amiga.
Ya sabes que quien lleva la voz cantante es la amiga. 

Será una felina simplona, pobre y callejera, pero tiene una personalidad tremenda:
- Es rastrera hasta el infinito: pide en la cutre-tienda de alimentación, pide al vecino de al lado (que le tiran cosas ricas por la ventana),  me pide a mí 3 o 4 veces...
- Me deja en evidencia ante todo el vecindario. Cuando me ve me persigue de una manera indiscreta y se pone a maullarme para dejar claro que me conoce...
- Es solidaria... y amante ideal. No deja que su amigo pase hambre. Y cuando intuye que le va a caer algo, va a buscar al amigo para compartirlo...

La amiga y el amigo de la amiga
Van juntos. Se hacen carantoñas (total, Umpitas... que te ha engañado... ni es tu amiga ni es ná... es una interesada de la cabeza al rabo... los Umpa Lumpa no le gustan aunque tengan el disfraz más bonito del mundo)
Comen del mismo plato (aunque yo les ponga dos... Primero se comen uno... luego el otro)
Comen más que tú (y no sé cómo lo hacen para mantener la línea hasta tal extremo)
La amiga es excesivamente cariñosa. El amante es más retraído pero poco a poco coge confianza...
La amiga tiene una salud del hierro. Al amante lo veo yo un poquito más regularcete.

No nos los podemos llevar...  pero no sé cómo decirles adiós. 
No sé cómo explicarles que dentro de poco, cuando exijan bajo el balcón, no habrá una espécimen humana pirada que baje en pijama, despeinada y con las legañas puestas si hace falta a echarles un poquito de tu comida...

Dos platos... comiendo del mismo...
Mis proginitores me dicen que no puedo pretender salvar a todos los felinos simplones del mundo... pero... podemos intentarlo al menos ¿no?


Se harían perfectamente a una casa (sin felinos previos) o donde fuera...

Así que desde aquí, y delante de todos los cotillas del mundo...
¿ALGUIEN SE ATREVE CON ELLOS? 


Por lo demás, Umpitas, ayer vino el infracasero
Con otras cosas no, Umpa Lumpa, pero con tu comportamiento en estas situaciones me entran ganas de comerte a besos. Escondidito, calladito, me echabas miradas por la ranura de la puerta, te hacía gestitos para que te escondieses otro ratito... da gusto contigo.

Hasta que... te pilló in fraganti:

Infracasero- (con voz de pánico):  PERO %$&"# ( = taco español), ¿ESO QUÉ ES? ¿UN GATOOOOO?

Yo - (Uffff... no... es un Umpa... UN UMPAAAA) (pienso tan alto que casi se me escucha...)

Infracasero- QUÉ SUSTO... creía que era una zapatilla moviéndose...

Yo- (Sí... está claro que un Umpa da más miedo que una zapatilla que se mueve sola...)

¿Repercusiones? Cero Umpitas. Si es pasota para otras cosas, faltaría que no lo fuera también para esto. 


Mientras no avise al SEPRONA de que tenemos capturada a una especie en peligro de extinción...

Hasta más ver Umpa Lumpa

Dulces caricias

jueves, 24 de mayo de 2012

De sorteos y sueños

Querido Umpa Lumpa,

La vida es como es, y comienza el encerramiento impuesto por la fábrica de hipocondríacos que cuando te conceden vacaciones... no suele ser para nada bueno.
Pero antes de empezar a martirizarte con hipocondrías he de comentarte un par de cositas:

1- Hemos ganado un sorteoooooo
Resulta que otra Irene, que escribe cositas acerca de unas tortuguitas disfrazadas de niñas, sorteó un broche y ¡¡¡me tocóoooo!!! Umpitas... ¡¡A MÍIIII!!
Ya sé que ricitos de oro dice que nunca le toca nada, pero créeme, Umpitas, que a mí, la única vez que me tocó algo bueno fue un reloj suizo de hombre tamaño XL cuando contaba con la tierna edad de 11 años... Vamos, que lo que más ilusión me hizo del tema fue que mi nombre apareciese en un periódico de tirada nacional. 

Umpa Lumpa protegiendo su regalo
Otra vez, en un sorteo del colegio, me tocó... no ir a las escuelas viajeras y dentro de los 3 suplentes me tocó... ser última suplente. Vamos, un lujazo Umpa, para dar botes. El resto de sorteo en los que he participado han tenido resultados similares (especialmente el del día que decidieron sortear las patologías que padecería... ese día me lucí casi tanto como nuestra amiga  Mónika, con eso te digo todo)


¡¡El broche!!
Lo mejor de todo Umpitas, es que el regalo no venía sólo... ¡¡¡OH NOOOO!!!. Ya decía yo que pesaba mucho para llevar sólo un broche. Y es que, Irene es una de las que cotillea estas cartas, y ¡¡¡¡te ha mandado un regalooooo!!!!
Ays Umpa Lumpa, igual tú no lo aprecias, pero yo me estoy planteando jugar la lotería ahora mismo... (aunque creo que bastante jugaré a la lotería en las dichosas pruebecitas de la fábrica como para arriesgarme a más cosas...)


Las características que tiene que tener un juguete para que te apasione son sencillas:
Umpa Lumpa en caída libre con el juguete
(Pincha para verla en grande... verás...)
1- Que tenga cierta capacidad de movimiento autónomo y/o que ante un mamporrazo con la pata tonta se desplace varios metros
2- Que haga ruido (cuanto más ruido provoque su impacto contra las puertas/paredes ¡mejor!)

Conclusión... un exitazo Umpitas...

(Tengo pendiente conseguir grabarte en pleno estado maníaco jugando con la pelota saltimbanqui... sí... esa que metes hasta dentro de mi cama...)


2- El disgusto lo voy a causar yo...
Resulta, Umpa, que en la casita de la sierra mis actitudes de repetición a la hora de cazar cuadrúpedos y colarlos como quien no quiere la cosa (esto ha sucedido durante años, no es cosa de ahora, pero he sufrido una reagudización, por lo visto) ha llevado a mis progenitores a sufrir ataques de pánico ante la incertidumbre del futuro. Tanto, que mi progenitor me contaba un sueño terrorífico que tuvo el otro día:

Llegaba a casa y se encontraba un cachorro de león que pegaba saltos y llegaba hasta el techo y que le daba un miedo inimaginable. Mi progenitora, aclaraba, que - como no podía ser de otra manera...- lo había traído yo.

Me comenta (esto sí que es real), que Galia está pletórica y que pega botes casi tan altos como el león de su sueño. Y que si:
- Galia es capaz de martirizar a la Malaúva (la pobre... muestra su mala uva ya con toda la razón del mundo)
- eres capaz de martirizar a Galia

... este verano promete, Umpitas.

Creo que mi progenitor va a preferir al cachorro de león...

Umpa Lumpa comiendo el plástico

Dulces caricias

PD: Muchas gracias a Irene de mi parte y de Umpa Lumpa por los dos detallazos =)

PD2: El Umpa dice que le gusta mucho también la bolsa de las pompitas donde venía todo... con eso de que es un comeplásticos