miércoles, 24 de agosto de 2022

Pequeños instantes del verano

 Querido Umpa Lumpa:

El verano ha sido horrible y ha hecho que todos los habitantes de la casa okupa hayamos estado tirado por el suelo.

Digamos que medio mundo me sugirió cambiar el suelo o más bien ponerlo vinílico y la otra mitad me sugirió dejarlo tal cual estaba porque es el tradicional de la zona y ya no se hacen así.

En fin, Umpitas, que lo dejamos como estaba por una cuestión puramente económica y no nos ha venido mal... Porque a ratos era lo único que estaba medio frío. 

Y es que, en la casa okupa no tenemos aire acondicionado ni nada que se le parezca...

Cómo hace tiempo que no escribo, Umpitas, solo me pasaba por aquí para poner algunas fotos. En la próxima carta expondré el esperpento que me encontré ayer en cuarto de baño cuando llegué del trabajo... Aún sigo buscando al culpable.

Tú en primer plano con Charlie por detrás.

Bizcochito intentando reponerse

Hyde (izquierda) y Jeckyll (derecha) en Umpasillo



Jeckyll a la fresca del minipatio



Aire acondicionado versión Hyde


Y esto es todo por hoy, querido Umpa Lumpa. Dulces caricias.





viernes, 24 de junio de 2022

Hola de nuevo

 Querido Umpa Lumpa:

Hace varios años desde la última vez que te escribí por aquí. Tú, con todo lo milenial que has sido, pasas ya de los blogs, pero tampoco te adaptas a instagram, así que estás en terreno de nadie.

La verdad, Umpitas, que los años no pasan en balde para nadie. Y sí, que yo me echaré henna para cubrir las canas, pues ok. Pero tú tampoco es que estés para grandes fiestas... 

Como recordarás, en octubre nos dio por bajar la edad media de los mamíferos de la casa. Y se nos fue de las manos... se nos fue de las manos hace dos gatos, en concreto. Ahora estás tú, con tu disfraz de felino simplón, Charlie, que cada día hace "reset" y tiene que situarse de nuevo en este mundo y el Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Umpitas... a veces me flipa que te quedes alucinando cuando estos dos la lían. Si hubiera que traducir tu gesto claramente dirías: "por favor, que alguien se lleve a estos monstruos ya". ¡¡Pero si no te llegan ni a las puntas de las uñas!! Con lo que tú has sido y con lo que las has liado, no creo que tengas derecho a alguno a juzgarles.

El Dr. Jekyll me recuerda un montón a tu disfraz de cuando eras pequeño... tiene una cara de liarla en cualquier momento... Y Mr. Hyde es un hipotónico de la vida. Es grande, suave y blando. Y extremadamente torpe... Creemos que es un perro disfrazado de felino simplón (le hemos pillado ya demasiadas veces haciendo cosas típicas de canes...). Solamente queremos que confiese. 

Como estoy sin móvil, no puedo ponerte una foto actual. Solo quería decirte recordarte que una vez me prometiste que nunca te ibas a morir... Así que, más te vale cumplir la promesa, porque a veces parece que juegas a obstruírme las coronarias... Como hace 3 semanas cuando me puse una alarma cada hora para comprobar si seguías respirando y ahora estás como si nada... Pues eso. No juegues con mi salud que yo también me hago mayor.


Igual no era mala idea que se me estropease el móvil si eso significaba poder escribirte...


Dulces caricias

miércoles, 9 de enero de 2019

95 euros después...

Querido Umpa Lumpa:

¡¡Yuhuuu!! He conseguido estar un año entero sin escribiros una carta. Y es que Umpitas, ya sabes que esto de trabajar como hipocondríaca me trae de cabeza.

Pero he vuelto... al menos hoy.

Y es que, Umpitas, hace unos días empezaste a comportarte de un modo un tanto extraño. Parecía que te hubiera metido por vez primera en el Ritz y que estuviera lleno de fantasmas... (como aquella vez en la que pillé in fraganti al fantasma de debajo del sofá).
Umpa Lumpa y Charlie antes de que Umpa se pusiera chungo
Comenzaste a hacer vida encima de un sillón. Asumiste que el suelo era = a LAVA,  lanzabas bufidos a una mota de polvo que se movía, tremolabas...  Pasabas las horas insomne esperando la llegada del fin del mundo en cualquier momento.

Puse en ON mi modo hipocondríaco y me imaginé a mi misma, tal día como hoy, escribiéndote una carta de despedida. Porque, no nos equivoquemos, Umpitas... tienes 8 años y medio y eso... en el rango de edad de Umpa Lumpas disfrazados de felinos es ser un poco "carca"

Me acercaba a tu cuerpecito tembloroso y te daba besos como si fuera a ser "la última vez". Lagrimeaba en tu cara. Anhelaba cada maullido insoportable que emites cuando te pones pesado. De hecho, suplicaba por poder llamarte -una vez más de taaaaaaantas a lo largo del día- "PESADO". Extrañaba no poder decirte lo de... "¿Quién es el Umpa Lumpa más insoportable de tooooodo el Universooo?" 
Ays, Umpitas... ¡Cuánta apatía! ¡Qué anhedonia! Parecía que en vez de disfrazado de felino simplón, te habías cambiado el disfraz por el de ameba. Te acerqué el comedero para que solo tuvieras que masticar desde tumbado. Te puse el arenero a un palmo de distancia. 
Pensé en cómo comenzar la carta de despedida. 

Y estaba preocupada. Y así lo manifesté un centenar de veces en dos horas al enanito... Que no era normal. Que siempre habías sido un poco tonto y absurdo... pero ¿TANTO? 
Que cuando los felinos simplones cambian de comportamiento es porque les pasa algo. 
Que podría ser cualquier cosa (hipocondríaca ON): insuficiencia renal, diabetes. Insuficiencia renal secundaria a diabetes. Hipertensión arterial, insuficiencia renal secundaria a hipertensión arterial. Luego me salió la vena hematológica (eso, eso... que se note que me quedan MESES para terminar la especialidad) y te imaginé pancitopénico perdido. O - finalmente- con un diagnóstico de leucemia felina (+ insuficiencia renal secundaria a algún linfoma o a saber qué). 
Vamos... ¡¡¡que algo tenías FIJO!!! 

Era domingo. Me contuve, créeme.... Me contuve mucho. 
Futura cicatriz...
Escribí a epécimen M. (conocida popularmente en otros blogs como María la solterona). Afamada veterinaria. Confirmó mi sospecha principal: "podría ser cualquier cosa". También confirmó la del enanito, aunque lo endulzó: " se ha podido asustar con algo" (pero, madre mía.... ¡¡48 horas asustado!!)

Me arañaste... Y  mi brazo derecho ya va por la tercera cicatriz de Umpa Lumpa...  ¡¡bravo!! 
Me puse un apósito para que mis pacientes el lunes no pensaran que en vez de un Umpa estaba criando un león africano. 

Lunes por la tarde: veterinario  (decir que durante tu estancia en tierras levantinas solo has tenido que ir UNA vez al veterinario para renovar vacunas y poquito más).

Yo... ansiosa. Me imagino saliendo de la clínica sin Umpa... A ver cómo se lo explicaba yo ahora a Charlie.

2 horas y 95 euros después... llegó el diagnóstico.

...

...

...

...

...

...

Que eres TONTO Umpitas... Efecivamente mucho más tonto de lo que imaginaba. Odio tener que darle la razón al enanito. Eres carca y tonto. Pero tienes el riñón perfecto. No tienes anemia. Has vuelto a dar negativo en leucemia  (por tercera vez en tu vida.... sí señor.. no creo que haya felino simplón en el mundo al que le hayan hecho el test taaaantas veces...). La tensión un poco alta, pero justificada por los nervios. 

Pues eso... que, a día de hoy, parece que queda MUUUCHO Umpa por aguantar. Que te tratase normal, no como si te quedase un hilito de vida... y que tranquilidad.

Pues eso.... Me has costado una guardia, campeón. 


He de decir... que el método "tratarte como si fueras normal" ha funcionado... Igual que con los niños... sí señor. Que todavía te asustas de algún fantasma que ronda por la casa, pero que, en general, eres el mismo pesado de siempre. 


Dulces caricias




domingo, 31 de diciembre de 2017

Feliz año 2018 a todos los cotillas

Querido Umpa Lumpa, querido Charlie, queridos cotillas:

No puedo prometer que vaya a escribir con más frecuencia en este próximo año que está a punto de comenzar....

Solo puedo prometer que seguiremos pasándolo bien.

A todos los cotillas... ¡¡Feliz año 2018!!

(Y os dejo dos imágenes de estas navidades de Charlie como protagonista...) 





Lo que supone vivir con Charlie...



Y como soy una vaga y aburrida... copio el estado de facebook para despedir el año.

Solo diré que 2017 ha sido el año en el que cumplí 30 dentro de un avión y pude ver el cielo desde el otro lado del mundo.
He presentado dos comunicaciones orales en un Congreso Nacional.
Me he despedido de pacientes que no conocerán 2018. Y me he despedido de otros que lo harán con el cartel de "curados".
Ha sido el año que más veces he volado...
Ha sido el año en el que me he apuntado a la autoescuela (y he ido a 4 clases en 6 meses... ¡¡oleeee!!) (No me he sacado aún nada... jajaja)
Pero... he terminado el año conduciendo por primera vez en un polígono industrial. Para que no se diga.
Pues eso. Mañana más... y mejor.
"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días
que traigamos al corazón sabiduría"
Salmo 90:12



lunes, 27 de noviembre de 2017

Apocalipsis en el Ritz, parte I

Querido Umpa Lumpa... y querido Charlie...

Os escribo para que la tarde de este domingo quede reflejada en los próximos siglos y no se muera en mis recuerdos archivados en el apartado de "conviviendo con los parientes de Lucifer".

Una tarde cualquiera en el Ritz
Me preparaba para una salida inminente del Ritz (ok,... es cierto que no tenía prisa, pero el bolso ya lo tenía puesto) cuando, Umpitas, comenzaste a deleitarme con tu voz de tenor. A esa melodía le continuaron movimientos tónicos y a continuación... ¡¡premio!! El primer vómito de la tarde.

En alguna de las múltiples cartas que te he escrito, Umpa Lumpa, hablé de tu afición a vomitar por fascículos. ¡¡¡Y esta ocasión lo merecía!!! Claro que sí...
Parecía que disfrutabas del momento. Te deleitabas en tus arcadas viendo cómo yo me volvía loca por correr a por papel -> buscar tu última entrega en forma de vómito -> limpiar -> más papel -> siguiente entrega -> limpiar... así hasta el infinito.
Mientras tanto, Charlie, le añadía dramatismo al asunto intentando enterrar tus jugos, Umpitillas.

Creíame que estabas a punto de liquidar todo tu contenido gástrico... ¡¡bendita inocencia la mía!!
En ese preciso instante, Charlie decidió hacerte los coros.
Ha sido genial, estupendo, grandioso que Charlie te haya sabido imitar en tan honorable don del vómito por fascículos. Las arcadas sonaban en estéreo.
No daba a basto.
Me dispuse a empapelar el suelo para poder localizar dónde leches estaban vuestros presentes. La verdad es que el color del suelo del Ritz no facilitaba para nada la tarea. Así que, decidisteis ayudarme. Umpa Lumpa, te subiste al sofá y ahí continuó su propósito de culminar la colección de vómitos. Simultáneamente Charlie te subiste a la cama para proceder al mismo fin.

Si no fuera por el riesgo que corría de empaparme con vuestros fluidos, os prometo que me habría tirado al suelo y me habría puesto a llorar y patalear.

Umpa Lumpa, no contento con todo esto, te dirigiste al cuarto de baño (la única estancia hasta el momento sin crbrir) y entre todas las posibilidades de baldosas libres... decidiste vomitar juuuuusto encima de los pantalones que había en el suelo.


Cuando estabais al borde de la deshidratación, finalizasteis vuestro canto gregoriano con algún maullido de lamento y una mirada de satisfacción ante el trabajo bien hecho.

Fin de la historia...

Es algo similar a esto...
Ahora los cotillas se preguntarán (o al menos eso espero) a qué se debe taaaanto vómito por el Ritz.
¿Serán parásitos? ¿Será pelos retenidos?
Nada más lejos de la realidad...
Se trata de unas cositas de estas "rellenas" que venden de múltiples marcas. Algunas dicen estar rellenas de "queso", otras dicen ser para "bolas de pelo"...
La cuestión es que después de haber probado 5 marcas diferentes (a la quinta va la vencida....) me he percatado finalmente de que ni Charlie como felino simplón ni Umpa Lumpa disfrazado, las toleran para nada... No sé yo vuestros felinos simplones que harán con ellas, pero yo las he tirado directamente a la basura.
Y por el bien del ecosistema (habré gastado un rollo de papel de cocina persiguiendo vómitos...) aseguro que ¡¡¡jamás entrarán en el Ritz semejantes productos emetógenos!!!

PD: como comprenderéis, las fotos pertenecen a otros momentos de mayor felicidad. Creo que con relatarlo era suficiente.

martes, 10 de octubre de 2017

Los nuevos burgueses del Ritz

Querido Umpa Lumpa:

Lo sé... este retraso en escribirte clama al cielo. Pero no creas que mi abandono es solo contigo. No te lo tomes como algo personal. Hoy mismo recibía un guasap de la señorita de la autoescuela diciéndome que "a ver si me animaba a ir".

¡¡A mi edad!! ¡¡Y a la tuya, Umpitas!! Sigo aquí... vestidita y sin carné. Y yo sigo proclamando con orgullo que ¡¡me he apuntado a la autoescuela!! (logro que me ha costado la friolera de 12 años conseguir). Y que en 5 meses que llevo apuntada... he ido a dos clases... Cruda realidad la vida esta de hipocondríaca en formación (también, tiene narices que la autoescuela cierre en verano... )

Pero he llegado al punto de saturación del "de hoy no pasa" . Siéntete orgulloso... a la de la autoescuela ya le he dicho que no me esperen hasta noviembre... y para entonces estoy segura de que seguirá la misma mujer sesentona y la misma chica-rubia-alta que no sabía lo que era un arcén.

Pero vamos a lo que toca.
Desde que vivo en un secuestro permanente en el Hospital CÍNICO, tiempo no tengo ni para gastar lo que gano. Y he pasado a ser de ese grupo de progenitores que como no tiene tiempo para sus retoños, se gasta la pasta en llevarlos a Disneyland, a clases de kárate en inglés y a merendar  al Bulli.

En el mundo gatuno se traduce en dos cosas: vuestra comida actual cuesta más que la mía... y tenéis un nuevo rascador apropiado para felinos aburguesados.

Rascador desperdicio.
Umpa Lumpa... se veía venir un establecimiento claro de clases sociales dentro del mundo felino y esto viene determinado fundamentalmente por el tamaño del rascador: pequeño - mediano - grande.

Atrás quedaron aquellos tiempos en los que impulsaron una campaña en facebook para ayudarme a  conseguir un rascador al más puro estilo de antena3. Por entonces, tú  y yo íbamos de clase obrera "privilegiada"... con apoyo familiar y tal (eso sí... la comida más barata del metadona... pero te has criado perfectamente).

Con la mundanza al Ritz y el asentamiento completo en la clase media, nos hicimos con un rascador idéntico al primero pero en beige (para que no se note que está TAN petado de pelos, básicamente...). Ha durado dos años y de verdad que no servía ni para regalar a los pobres de la clase obrera. (ver imagen...)

Repito... ¡¡vivimos en el Ritz!! y era el momento de tener un rascador de acuerdo al contexto político, social y económico. Y sobre todo, adeacuado para un Umpa Lumpa nacido en el mismísimo Parlamento andaluz.

Entro en "rascadores grandes" de una famosa página de pijadas para mascotas  (y todos me parecen baratos...  sudo billetes, Umpa Lumpa)  Doy con uno que parece más alto de lo que tenéis, con cositas que se pueden lavar... mono... Doble de caro... En fin. A por él.
Cuando me veo el paquete.... ¡¡50 kilos de rascador!! (y el portero preguntándome que qué era... ¡¡JA!!)

La hoja de instrucciones consistía en 3 sencillos pasos en los que ensamblabas unos cilindros enormes, pegabas al velcro  los cojines. Y ¡¡zas!! RASCADOR MONTADO.

Sudando la gota gorda, dándole vueltas  la madera... que si esto tiene que ir así... que si es imposible porque aquí no hay ningún agujero... que si esta madera pesa como un demonio. Con la rodilla izquierda sujeto la base, con la mano derecha cojo un cilindro con la izquierda pongo la arandela y el tornillo... y en un juego veloz en el que compito con la fuerza de la gravedad, consigo ensamblarlo sin  que nadie resulte herido. Genial... siguiente cilindro... Pero la cosa no cuadra. Y yo sigo sudando...

Entonces llaman a la puerta... ¡¡¡ES McGiver&company!!!

McGiver&company es otra de las afiliaciones que he hecho al club de los nuevos ricos. Es una empresa de limpiadores consistente en una pareja de ucranianos que cada uno pesa el doble del rascador y que contribuyen a la labor de Amparito limpiándonos la casa una vez a la semana.

Y desde ahora, son expertos también  en montaje de rascadores.
McGiver me quitó las piezas de las manos. En medio minuto se dio cuenta de que un agujero no era correcto (y ya ha prometido arreglarlo con un taladro) y en 15 minutos todo estaba montado.

Todo montado me percato... de que el Ritz será mucho Ritz... pero que tiene 55 metros cuadrados. Y el rascador ocupa como 25 él solito.

Ni que decir tiene... que el bicharraco es tan alto que os da vértigo y de momento solo usáis las partes inferiores. Un exitazo, señores.





Desde las alturas... nuestro apoyo a todos los felinos simplones que aún no tienen un rascador como la gente... iniciamos una nueva campaña que titularemos #DerechoAUnRascadorDigno 

Hasta más ver.

Dulces caricias


lunes, 13 de marzo de 2017

Una niña... ¡¡de nombre Galia!!

Querida Galia:

Me toca escribirte hoy a ti la carta, porque, no hacerlo, implica no continuar con el blog. Es de recibo.
Galia Micromachine
Cuando te rescatamos eras un saquito de huesos lleno de garrapatas. Pensábamos que tenías 1 mes. Pero te estimaron por lo menos dos meses (los colmillos no podían mentir). ¡Anda que no nos sorprendíamos cuando mirábamos el mínimo espacio entre barrote y barrote por el que pasaste el día que te sacamos de las inmediaciones de la infravivienda! Minúsculo. Siempre pensamos que dos días más, y nunca más te habríamos visto.

La historia fue compleja. Por entonces, vivía en la infravivienda con espécimen humano R y ET. Magníficas compañeras. Pero los tiempos de la abundancia conmigo, no llegaste a experimentarlos tú (son recientes, querida). Así que las posibilidades de tenerte en el mismo espacio eran nulas.




Por ti, Galita, hicimos la locura de recorrernos 1200 km en menos de 24 horas para llevarte a la casita de la sierra. El que ha sido tu hogar.
Previo a eso, hubo una serie de lamentables comentarios de quien "pretendía ayudarte" que me recomendaron que te devolviera al lugar de donde habías salido: la calle. Porque total, lo inmediato de salvarte la vida ya lo habíamos conseguido.
En algún momento, sospeché que esa persona sabía la verdad (o eso quiero pensar... porque si no, la frase se me hace bola) . Y que en un intento de proteger al Umpa, lo soltó y ya.
La verdad se llama Leucemia Felina. Sí Galita. Lo supimos pronto. En cuanto llegaste a la casita de la sierra pasaste revista. Y lloré, ¿eh?. Minúscula con 3 meses y leucemia.
Ya lo sabes, Galia, no tardamos mucho en afirmarnos el plan a seguir: "no pasa nada, lo que viva, que sea feliz y que no le falte de nada"



No sé si fuiste feliz, Galita. Siempre fuiste más pequeña de lo normal. Poquita cosa. El pelo se te puso precioso en algún momento, eso sí. Siempre conservaste la cara que nos hacía pensar que eras hija del "caratriste" (un felino simplón de aquella desgraciada colonia que tenía cara de aflicción perpetua). Asustadiza. Huidiza hasta las 10 de la noche... momento en el que te transformabas en una felina receptora de cariños (muy selectiva, eso sí... no te valía cualquier mano). La conexión real fue con mi progenitora. Siempre dio la impresión de que tenías mucho miedo.

No sé si fuieste feliz, Galita.
Pero nunca te faltó comida, ni rascador, ni una mininaturaleza a tu alcance ni un árbol al que subirte, ni un pájaro al que poder cazar.

Siento si no pudimos hacer más por ti.

Hace poco cumpliste 5 años. Durante ese tiempo, pensé que igual las pruebas se habían equivocado. Porque hasta entonces habías estado estupenda.
El sueño terminó.
La enfermedad despertó.
Hace un mes decidimos que no queríamos que pasases un día más sin comer. Que ya habías pasado demasiados al principio. Que sería romper con la promesa que te habíamos hecho de que no te faltase de nada.


Perdona por no haber estado ahí. Ya sabes que nos despedimos en diciembre... por si acaso. Y ahí quedó.

Si el Umpa vuelve a la casita de la sierra, no sé si te buscará. No sé si se acordará de aquellos juegos interminables. De aquella relación fraternal que solo tuviste con él.

Gracias por estos años en los que nos dejaste soñar.

The dream is over.



Dejo algunas fotos, Galia:




Momentos compartidos con Umpa Lumpa en la infravivienda. Antes de la fuga a la casita de la sierra (imagen de la derecha)


Las siguientes imágenes son en la casita de la sierra:


Compartiendo sofá con la Malaúva. Que también nos dejó, pero hace ya un año. 









Fotos de un día en que te dio por posar







Galia. Galia Micromachine. Alias "estúpido guepardo"

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La llegada del redentor...

Querido Umpa Lumpa:

Vivir en la abundancia no me otorga del tiempo libre que me gustaría tener para poder escribirte cartas con más frecuencia... Todo lo contrario. Esa abundancia responde únicamente a los cientos de miles de horas que dedico a mi vida como hipocondíaca.

Pero no vamos a hacer más drama del que ya tenemos:


  1.  Una lavadora que desagua por completo en la cocina y hace saltar los plomos... ( y yo, con miedo de avisar a una casera que desconoce vuestra existencia)
  2.  Destrozos múltiples (que a su vez me dan  menos ganas de avisar a la casera)
  3.  Mil trabajos por hacer. Mil sesiones por presentar. Mil guardias por delante


Eso sí... quando arrivo a casa... siempre estás tú, Umpitas, para recibirme con tu fantástica Ópera en re bemol menor y conseguir que termine de estallarme la cabeza...

Hasta que se nos apareció el redentor... 

Y es que Umpitas, en un día en los que te dio por entonar la Ópera al completo, en el que Charlie se arrancó a hacer los coros con voz de eunuco... encendí la tele... y milagrosamente, se hizo el silencio.
Tardé unos minutos en percatarme del milagro. Bizcochito (Charlie) entró en su modo "off" y dormía  babeando a mi lado... 
Y tú... Umpitas, tú... mirabas hipnotizado y sin parpadear hacia la luz. 
La luz de la tele... ¿Qué te interesaba tanto? ¿Qué te hacía abandonar la Ópera en plena obertura? 

¿Pero quién era el rendentor? Nada menos que...



                                               ... el rey león ( y todo su harén y familia política incluida)

50 minutos sin despegar la vista del documental de  leones dando vueltas en torno a cebras, machos nómadas, cachorros sufrientes.... Un mundo por descubrir. 

Visto tu interés en la materia, probé por si era casualidad al día siguiente (ooooootro documental de leones... la 2 desde luego... esta semana no se está comiendo mucho la cabeza...)  y ZAS... otra vez entraste en trance con el primer rugido y la primera melena al viento.  Que oye... ya demasiado casualidad.

Apuradísima que iba yo en la noche de ayer intentando sacar adelante una sesión cuando retomaste la Ópera en el mismo punto donde la habías dejado.
 Activo el protocolo habitual: "comida" -> no respondes a comida -> pelotita -> continúas con la Ópera... no hay respuesta -> gritos desesperado por mi parte -> nothing...

Y pienso yo... ¿y si...?... ¿y si...?... ¿Y si pongo un documental de youtube de leones en la tele?

Maaaaaaaanso cual corderillo te tumbaste en el sofá, apagaste la Ópera y volviste a entrar en trance... ¡¡¡2 horas de documentales de youtube te tragaste!!! Sí  señoooor!! Al tercer documental, caíste rendido. 

¿Casualidad o serendipia? 

Llámalo como quieras. Pero los documentales de leones han venido para quedarse. 

Lástima que no haya demasiados testimonios gráficos.


Y Charlie ¿qué?


Charlie, cuando era un niño de teta, se vio la peli de "Náufrago" enterita... Después de aquello... nunca más volvió a mostrar interés por la tele... (Imágenes tomadas con móvil antiguo en el iglú)  



Dulces caricias 

viernes, 14 de octubre de 2016

Viviendo en la abundancia: la pet-sitter

Querido Umpa Lumpa:

La fábrica de hipocondríacos era la antesala del infierno... pero la vida de hipocondríaco es, en ocasiones el mismísimo infierno. Este es el único motivo por el que mis misivas se espacian mucho más de lo que desearía. 

La vida de hipocondríaca tiene una ventaja principal: la pasta. No es que esté forrada, no nos vamos a engañar... pero hace años, en mi más tierna infancia, sentencié una situación parecida en mis progenitores con un "vivimos en la abundancia". Ninguna queja... Cola cao de marca (no me pagan... ya sostengo yo solita a la empresa con mis reservas de kilos y kilos de cola cao por si estallase la Tercera Guerra Mundial...), latitas gourmet para vosotros, y  Amparito esclavizada aspirando pelos de tu disfraz día sí día también. 
El lujo y la paz reinan en la dulce vida en el Ritz...

Pero, querido Umpitas... no vayas a creer que me sale el dinero de los sobacos, no señor. Que ahí me tiro yo, salvando vidas (ejem) sábados, domingos, festivos y muchas otras fiestas de guardar para seguir con este tren de vida que llevamos.
 Y... ¡¡a Dios pongo por testigo de que nunca jamás volveré a tomar cola cao de marca blanca!!

Y llegaron las vacaciones... E igual que llegaron, se fueron. Y mi planteamiento era ver qué hacía con vosotros, mis retoños, en fechas tan señaladas. 
Como toda tutora legal que se precie... tiré de abuelos. Mis progenitores pasaron su segunda luna de miel con el Ritz para ellos solitos... aguantándote a ti y al bizcocho. Comportamiento ejemplar por vuestra parte... Las únicas bajas fueron dos tazones que rompieron mis progenitores (ya han llegado a esa edad en la que los abuelos empiezan a dar más guerra que los críos... Umpitas...) 
¿Y después qué? 


Después tuve que tirar de los ahorros de la vida de abundancia y pagar a una pet-sitter (así se hace llamar, no te lo pierdas, Umpa Lumpa) que había cuidado a muchos felinos simplones, pero jamás a un Umpa Lumpa. 
¡¡ 14 leuros 50 minutos... señoras y señores !! Y una aquí despellejándose los codos y contando las horas que duerme al mes para poder comprar Cola Cao de marca... Tanto es así, que una vez termine la residencia... igual Álter y yo montamos una empresa. Que a felinos pirados no nos gana nadie.  

Como pet-sitter, no lo sé (eso solo lo podéis decir vosotros) ahora... como fotógrafa, cualquier día le dan Pulitzer, en serio. En 50 minutos cualquier foto que os hiciera ya era mejor que las cienmil fotos que te he conseguido hacer en 6 años, querido Umpa Lumpa (y en dos de Charlie...)
Según me dijo, os portasteis muy bien. Solo destrozasteis el juguete que os trajo en las primeras 24 horas. Pero en lo demás... no más daños que haya que lamentar. Esta noticia, junto con la sorprendente calidad de las fotos, me hace sospechar que os mantenía drogados. 

Pero vamos, que me ha dado repertorio para varios años en estas cartas. Y que, mientras vivamos en la abundancia, si así lo precisáis... seguiré contando con ella.

De lo que pasó después de las vacaciones y cómo habéis contribuido a la nueva decoración del Ritz, hablaré en la próxima carta. 
Que, si las guardias me lo permiten, será antes de fin de año. 

Dulces caricias



PD: Todas las fotos de la carta son cortesía de la pet-sitter.

miércoles, 20 de julio de 2016

El fantasma de debajo del sofá

Querido Umpa Lumpa:

La vida es dura en el Ritz... o más bien, es dura en el centro de hipocondríacos en el que estoy destinada. Mientras yo estoy fuera... el Ritz permanece tranquilo, con sus tres habitantes perpetuos: (Umpa Lumpa); Charlie y Amparo.

Mundo de paz y armonía en el que creía vivir
            ¿Tres? ¿O son cuatro?

Querido Umpa Lumpa, desde hace tres o cuatro meses vives obsesionado con un ser que habita en absoluto silencio en el Ritz.
Te asomas debajo del sofá... y de pronto lanzas un bufido y un ataque como aquellos de ataño
Bien... una que es tu tutora legal y conoce tus temores a estupideces (llámense pepinos  o cualquier otro elemento forme que se le parezca) ha retirado el sofá en varias ocasiones...: ¿será una pelusa lo que acongoja a mi Umpitas? ¿será un calcetín? ¿será un corcho? ¿será una goma del pelo?
Te aseguro que todas las veces he ido con la intención de asesinar a cualquier objeto capaz de provocarte esos ataques de ira y pavor simultáneos.
Pero no. Ni rastro. Nada de nada. 

Así que ya había decidido que en la casa había un fantasma y que vivía debajo del sofá y que solo lo veías tú. Punto. Muy listo no es que seas, y nunca te he considerado demasiado cuerdo, así que aceptamos "fantasma" como animal de compañía. 

  Y vivíamos todos felices en el Ritz con esos pensamientos místicos.

The End????

No... evidentemente la historia no podía terminar así. 
El tiempo pasaba y el fantasma seguía ahí. Estuve a punto de descargarme el "pokémon go" ese a ver si había un pikachu por ahí... pero no hizo falta.
Ojalá todos los fantasmas fueran pokémons...
 


                          
                               Aproximándote al fantasma...
Acechando al fantasma...
Ays Umpitas, querido... qué desgraciada soy. ¡¡¡Maldigo mi inocencia!!! En qué momento de la vida me convertí en un ser humano puro, capaz de ver en vuestros ojos la viva imagen de la inmaculada bondad. En qué momento ... En qué momento pensé que os tenía criados... 

BUFANDO AL FANTASMA....
Y sí, Umpitas... no hace ni una semana desde que pillé "in fraganti" al fantasma de debajo del sofá... 

Limpiando me hallaba... y ya me estaba extrañando a mí encontrar trocitos de tela negra por el suelo cada dos por tres... y trocitos de gomaespuma... Pero qué sé yo, Umpitas. Yo llego agotada del centro de cría de hipocondríacos... Solo faltaba que tuviera que ponerme a divagar sobre el sexo de los ángeles y el origen de la gomaespuma del salón.
Pero como digo... estaba yo limpiando ese día.
Y a los 5 minutos de tener todo perfecto... ZAS... otro trozo de tela que no se ha tragado Amparo...   ZAS... otro trozo de gomaespuma ahí en medio... 
Y tú... bufando al fantasma...  
Y el fantasma venga a vomitar tela y gomaespuma...

¡¡¡¡¡SE ACABÓ!!!!!!



Me arrodillé a ver qué leches pasaba...

La imagen fue esperpéntica...


La imagen de la desgracia.... ¿Quién se asoma?




¡¡¡¡Bizcochoooooo!!!!! También conocido como "termita"




Querido Umpa Lumpa... el fantasma no es Charlie... Bizcochito solo ha tenido la GENIALÍSIMA idea de comerse el sofá por dentro (siempre supe que no era un felino simplón... ¡¡¡maldita termita disfrazada de gato!!!) Ha creado un pasadizo, ha roto  TODA la tela del bajo del sofá y ahora se dedica a hacer un collage diario de telitas y espumitas por todo el salón. 
El fantasma no es otro que los colgajos de tela que aún no se ha comido (sí... quedaba mejor lo de pensar que era un ser espiritual que solo tú veías... ahora quedas aún más ridículo)

Y nada... la vida sigue igual en el Ritz. 
Tú sigues bufando "al fantasma", Charlie sigue en modo "termita"..., Amparo sigue aspirado los vómitos del fantasma de debajo del sofá... y yo.... yo temo sentarme un día en el sofá y que se hunda del todo...

... por no hablar de que doy por perdida la fianza del piso, obviamente. 

 Seguid así... en fin...

Dulces caricias      

PD: En una semana el Ritz volverá a su transformación en la casa Okupa.. portaos bien... haced el favor...