jueves, 24 de mayo de 2012

De sorteos y sueños

Querido Umpa Lumpa,

La vida es como es, y comienza el encerramiento impuesto por la fábrica de hipocondríacos que cuando te conceden vacaciones... no suele ser para nada bueno.
Pero antes de empezar a martirizarte con hipocondrías he de comentarte un par de cositas:

1- Hemos ganado un sorteoooooo
Resulta que otra Irene, que escribe cositas acerca de unas tortuguitas disfrazadas de niñas, sorteó un broche y ¡¡¡me tocóoooo!!! Umpitas... ¡¡A MÍIIII!!
Ya sé que ricitos de oro dice que nunca le toca nada, pero créeme, Umpitas, que a mí, la única vez que me tocó algo bueno fue un reloj suizo de hombre tamaño XL cuando contaba con la tierna edad de 11 años... Vamos, que lo que más ilusión me hizo del tema fue que mi nombre apareciese en un periódico de tirada nacional. 

Umpa Lumpa protegiendo su regalo
Otra vez, en un sorteo del colegio, me tocó... no ir a las escuelas viajeras y dentro de los 3 suplentes me tocó... ser última suplente. Vamos, un lujazo Umpa, para dar botes. El resto de sorteo en los que he participado han tenido resultados similares (especialmente el del día que decidieron sortear las patologías que padecería... ese día me lucí casi tanto como nuestra amiga  Mónika, con eso te digo todo)


¡¡El broche!!
Lo mejor de todo Umpitas, es que el regalo no venía sólo... ¡¡¡OH NOOOO!!!. Ya decía yo que pesaba mucho para llevar sólo un broche. Y es que, Irene es una de las que cotillea estas cartas, y ¡¡¡¡te ha mandado un regalooooo!!!!
Ays Umpa Lumpa, igual tú no lo aprecias, pero yo me estoy planteando jugar la lotería ahora mismo... (aunque creo que bastante jugaré a la lotería en las dichosas pruebecitas de la fábrica como para arriesgarme a más cosas...)


Las características que tiene que tener un juguete para que te apasione son sencillas:
Umpa Lumpa en caída libre con el juguete
(Pincha para verla en grande... verás...)
1- Que tenga cierta capacidad de movimiento autónomo y/o que ante un mamporrazo con la pata tonta se desplace varios metros
2- Que haga ruido (cuanto más ruido provoque su impacto contra las puertas/paredes ¡mejor!)

Conclusión... un exitazo Umpitas...

(Tengo pendiente conseguir grabarte en pleno estado maníaco jugando con la pelota saltimbanqui... sí... esa que metes hasta dentro de mi cama...)


2- El disgusto lo voy a causar yo...
Resulta, Umpa, que en la casita de la sierra mis actitudes de repetición a la hora de cazar cuadrúpedos y colarlos como quien no quiere la cosa (esto ha sucedido durante años, no es cosa de ahora, pero he sufrido una reagudización, por lo visto) ha llevado a mis progenitores a sufrir ataques de pánico ante la incertidumbre del futuro. Tanto, que mi progenitor me contaba un sueño terrorífico que tuvo el otro día:

Llegaba a casa y se encontraba un cachorro de león que pegaba saltos y llegaba hasta el techo y que le daba un miedo inimaginable. Mi progenitora, aclaraba, que - como no podía ser de otra manera...- lo había traído yo.

Me comenta (esto sí que es real), que Galia está pletórica y que pega botes casi tan altos como el león de su sueño. Y que si:
- Galia es capaz de martirizar a la Malaúva (la pobre... muestra su mala uva ya con toda la razón del mundo)
- eres capaz de martirizar a Galia

... este verano promete, Umpitas.

Creo que mi progenitor va a preferir al cachorro de león...

Umpa Lumpa comiendo el plástico

Dulces caricias

PD: Muchas gracias a Irene de mi parte y de Umpa Lumpa por los dos detallazos =)

PD2: El Umpa dice que le gusta mucho también la bolsa de las pompitas donde venía todo... con eso de que es un comeplásticos



sábado, 19 de mayo de 2012

Crónica de un viaje feriante

Querido Umpa Lumpa,

Las cartas se retrasan y ya tendría que estar con actualizaciones, pero no quería dejar pasar por alto la feria en la casita de la sierra...

Todo empezó con...


EL VIAJE 

Como eres todo un señorito cosmopolita, a ti lo de los viajes ni te va ni te viene. Creo que lo único que te supera es desconocer exactamente el destino (y mira que no paré de comentarte que íbamos a ver a Galia.)

El enanito de dos metros, que se debía de pensar que íbamos a hacer un viaje trasatlántico de 4 meses de duración, decidió cargar el coche con cientos de miles de cosas inútiles para una semana de estancia (entre ellos una bici de carretera que se volvió igual que vino... Lo próximo será llevar un piano de cola por si en 5 días da tiempo a ensayar...)
ANTES DEL VIAJE...
Cuando quise meterte en el coche, las posibilidades eran pocas... (y el enanito se ve que al tetris no jugó mucho) .


Conclusión... encima de todo... 
En cada curva la jaula diabólica daba una vuelta de campana... 


 El resutado es el que ves en las imágenes...



En realidad Umpitas, estábamos francamente preocupados por tu vida... 
Especialmente yo, todo hay que decirlo.
7 HORAS DESPUÉS...
 Pero como lo del parque de atracciones en la jaula diabólica no parecía incomodarte demasiado, guardabas un sepulcral e incómodo silencio.


 Y para comprobar de vez en cuando que seguías con vida, te teníamos que llamar de la siguiente manera (porque en otras cosas muy espabilidado no serás... pero que te llamas Umpitas lo sabes a la perfección)





Ahí tienes la muestra...
video
Ya sabes Umpitas, que lo que dejé clarísimo para la vuelta, es que lo primero que se metería en el coche, serías tú. Tuviste un lugar absolutamente privilegiado en el retorno a la infaravivienda... Tanto que ni siquiera respondías cuando se te llamaba por estar inmerso en una fase de sueño REM la totalidad del viaje...


LA ESTANCIA EN LA CASITA DE LA SIERRA

La novedad de Galia fue flipante, Umpa Lumpa.
Según mi progenitor, os aliaríais para hacerle la vida aún más imposible  a la Malaúva...

Pero, oh, no Umpitas... Si algo ha quedado claro es que eres tú a quien la Malúva no soporta... Galia le incomoda (tanto saltito, tanto parloteo de cachorro de felina simplona y tantas cositas... es normal) pero a ti te odia con una profundidad máxima. Y eso que pasaste olímpicamente de ella.

En lo que no dejaste ninguna duda (aunque  yo lo  sospechaba... porque por suerte o por desgracia nos tenemos que aguantar unas cuantas horas al día...) es en lo que mi progenitor manifestó (en esta ocasión con sumo acierto):
"Al Umpa este no lo aguanta ni la pequeña... " (pequeña = Galia en la jerga de la casita de la sierra)


Y es que, Umpitas, tienes la enorme capacidad de desesperar hasta a una cachorrona de felina simplona ávida de juego y cachondeo. Y eso no lo consigue todo el mundo... Sólo tú, en concreto (Si alguien quiere cansar a un cachorro, contacten con: tutora legal de Umpa Lumpa, os lo presto gratis... )


Que sí, que se lo pasó enormemente bien, la chiquilla (y tú mejor). Que los escándalos que montábais despertando a todos los habitantes de la casita de la sierra (incluyendo a la inocente Malaúva... ) fueron de aúpa. Que no sé quién tiraba a quién por las escaleras, pero que el concierto en re menor a 3 voces era digno de competir con las sinfonías de Beethoven, las fugas de Bach y las sonatas de Mozart.


Era algo así como:


Malaúva - voz de tenor y fondo de la obra - Con muuuucha mala uva - : ///MMMMMMMM grrrrrr FFFFFFFFFFFFFF FFFFFFFFF. MMMMMMMM grrrrrr FFFFFFFFFFFFF FFFFFFFFFFF ///


Umpa Lumpa - contralto -: ///MMMIIIRRRIIIIIIIIII, MMMMMAAARRRRUUUUUU - 4 compases de silencio que corresponden con los momentos de moder a Galia con todas tus ganas - MMMIIIIIRRRRIIIIIII, MMMAAAARRRAUUUUU///


Galia - soprano - (de forma constante, chillona y antes de que tú la mordieses) ///- MIRIRI MIRIRIRIRIRIR MIRIRIRIRRI MIRIRIRIRIR MIRIRIRIRIRI IFGHEWIYGFRYIF RFJIFRFONI MIRIRIR IWUFHIERFUGHR MIRIRIRM MAMAMRARARA OUHJROIUFVHR GOIFHRGFURG ///

Dirigiendo el coro del concierto en re menor
Irene - directora del coro - Batuta en mano tratando de cuadrar el ritmo desordenado de cada uno con golosinas en la mano...
 (imagen de la derecha)



En resumen... la próxima vuelta a la casita de la sierra no toca hasta entrado bien el verano... Pero si todo esto sucedió en una semana, no quiero yo anticiparme a todos los horrores que esperan en verano... (Y más desde que Galia te copió en todas las cosas malas malísimas que le enseñaste...)



Dulces caricias, Umpitas...

PD: En la fábrica de hipocondríacos nos espera una buena ahora... Así que intenta portarte bien... que no sé ya ni para qué te lo digo...




 
 

lunes, 7 de mayo de 2012

De cómo Galia aterrizó en la casita de la sierra...

Querido Umpa Lumpa,

Bien, Umpitas... como siempre, me toca ponerte al día de ciento un mil incidencias, así que lo haremos poco a poco porque si no voy a desarrollar una alopecia con tanta historia de por medio.


Efigenia
Así que... en esta carta te hablaré de dos cositas fundamentalmente:
De cómo Galia aterrizó en la casita de la sierra... y de cómo Efi se fue a vivir a la luna...


En primer lugar... Efi. Sí aquella felina no tan simplona a la que te dije que le mandases un poquito de energía ( Efigenia en su nombre completo) ha decidido independizarse a un chalé al lado de la luna, la tía... No es lista ni ná.  Su progenitora está algo triste, así que ahora le mandamos unos cientos de miles de besos (y los besos de los Umpa Lumpa están muy cotizados...)


Por lo demás, Umpa Lumpa, en capítulos MUUUUY ANTERIOREEEES te hablaba yo de aquella felina simplona a la que tantísimo costó dar caza. Bien, pues aunque nunca te di la noticia (porque preferí que lo descubrieras por tu cuenta), Galia Micromachine vive felizmente atormentando  a la Malaúva. Vamos, que lleva ya un tiempecillo en la casita de la sierra con todos los privilegios que ello conlleva (habitación individual, cuarto de baño privado, esquisiteces alimenticias...)



Galia en su plan de vividora
El proceso para que un felino simplón (o cualquier otro género de cuadrúpedos) pase a formar parte de la casita de la sierra es sencillo (y más vale que mi progenitora no se entere de esto, Umpitas, que es secreto de Estado, así que tú... ¡¡chitón!!)


1- Llamar por teléfono y decir que has visto un cuadrúpedo andante... en muy malas condiciones (es importante recalcar esto) (Este paso se puede obviar y pasar directamente al paso 3)


2- La siguiente vez, decir qeu no te ha quedado otra opción. Se estaba muriendo. Se pueden usar frases tales como: ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Ver cómo se moría delante de mis narices?

3- Llevarlo a la casita de la sierra de sorpresa y sin avisar. Convencer al cuadrúpedo durante el viaje para que ponga carita de pena (si simula una cojera, tiene una herida, está sucio, hace suspiritos o aparenta tener miedo a los gritos o ruidos fuertes... ¡¡MEJOR!! Corroborará la idea de que es un bicho sufrido) A la vez que se hace entrega del cuadrúpedo, recalcar la situación en la que te lo encontraste por primera vez y decir un número indefinido de veces cosas tales como: "El/la pobre... se estaba muriendo. Si llega a pasar un solo día más en la calle... Menos mal que pude cogerlo... Míralo... Mira que carita tiene... de lo mal que lo ha pasado..."

4-Esperar unos segundos a que el encuentro de los ojos de mi progenitora y  los ojos del cuadrúpedo en cuestión hagan el efecto esperado.

5- Escuchar las palabras: "Ohhh, tú te vas a quedar aquí, ¿verdad?" 
Significa: Objetivo conseguido plena y satisfactoriamente.


Y así, exactamente de esa manera, es como Galia, la Malaúva  y otros cuadrúpedos simplones han pasado a formar parte de la casita de la sierra.


De esta manera y con un miembro más en la familia, nuestra visita a la casita de la sierra  no podía demorarse ya demasiado.
Debido a mi monumental enfado con Renfe, la última vez que aparecí por la casita de la sierra lo hice en autobús. Como se ve que tengo un imán para especímenes humanos extraños, en aquella ocasión me tocó al lado una china que me debió de ver caquéctica perdida, porque me obligó a comerme un plátano a las 4 de la mañana. No contenta con eso, me forzó a que aceptase un aguacate... Lo que lees Umpitas... ¿comer un aguacate en un autobús? Pues ella lo hizo... yo me lo guardé en el bolso por no hacerle el feo. Y es que, la mujer, traía provisiones para un viaje de 4 días en vez de uno de 7 horas.

Conclusión: entre el cabreo con Renfe y que en autobús no hay más que especímenes raros y a los Umpa Lumpa y semejantes los mandan al maletero... en feria nos fuimos el enanito de dos metros, tú y yo en coche a la casita de la sierra... Y este es el principio de la historia.


Sobre el viaje y el concierto a 3 en re menor que montasteis, te hablaré en breve... porque tiene miga el asunto. 


Dulces caricias


PD: Efi, sé que en la luna también llega internet... así que, aunque estés muy ocupada cuidando de tu chalé, que sepas que Umpitas y yo vamos a echar muchíiiiiiiiiiisimo de menos tus comentarios. Eres la felina simplona menos simplona que he conocido nunca.